viernes, 28 de enero de 2011

Y como mejor proceda en Derecho, DIGO:

Estupefacta. Me mantengo en un permanente estado de estupefacción, al contemplar las curiosas situaciones que se producen desde hace ya un tiempo cuando empezó eso a lo que solemos calificar como “La crisis”. Lo cierto es que hay tantas cosas que no tengo claras de todo esto. No sé. A veces me planteo seriamente mi nivel de coeficiente intelectual,  que bien es sabido que alto no es, pero vamos, creo mantenerme en un nivel medio que me permite entender situaciones o problemas más o menos sencillo.
Concretamente este mes, ha sido un mes en el que el estupor y la confusión reinantes en el ambiente han alcanzado para mí sus cotas más altas y dos acontecimiento políticos-legislativos han sido los culpables que imagino que ya podréis intuir cuales son: la nueva ley antitabaco y la reforma de las pensiones.
Independientemente, de lo acuerdo o desacuerdo que pueda llegar a estar con ambas, lo que ha conllevado a la total confusión de mi persona, ha sido la reacción que ha mostrado la sociedad española (veáse medios de comunicación y ciudadanos de a pie y demás), ante mencionados hitos legislativos.

Empieza Enero del año 2011, y entra en vigor, la polémica ley antitabaco, los propietarios de bares, restaurantes y demás locales de ocio, sienten una piedra más que soportar a sus espaldas, ya desgastadas por meses y meses de pérdidas, los fumadores ponen el grito en el cielo y los no fumadores felices y contentos. Los medios de comunicación se hacen eco de las grandes cambios e inconvenientes que supone para la sociedad española, la entrada en vigor de esta ley. Los propietarios “se sublevan” dejando fumar en sus establecimientos e inventando todo tipo de triquiñuelas para que los fumadores no permanezcan en sus casas y consuman en sus locales. Día tras día, hora tras hora, minuto tras minuto, telediarios, periódicos, radios muestran a esta especie de revolucionarios y son numerosas las personas que molestas ante esta prohibición dirigen todo tipo de opiniones. Sales a la calle y no se habla de otro tema, de la dichosa ley.

Empieza Enero del año 2011, hace unas semanas que gobierno y sindicatos, negocian sobre el futuro de los españoles y empieza la recta final para llegar a un acuerdo por el cual, se produzca una profunda reforma del sistema de pensiones español. El mencionado acuerdo llega a dia de hoy, (parece ser que no han tardado demasiado en determinar cual será el futuro de los españoles.) ¿Y el resultado? El aumento de la edad de jubilación de 65 años a 67, jubilación anticipada a los 63 años y el cálculo de las pensiones que actualmente, se realiza sobre la base de cotización de los 15 años últimos de trabajo, pasa a ser de 20 años.  ¿Reacción ante este gran cambio en nuestro devenir? Ninguna hasta el momento. Ningún atisbo de ciudadanos sublevados como en el caso de la ley antitabaco, ningún atisbo de convocatoria de huelga general por los sindicatos (recordemos que ellos han llegado a este acuerdo) Y los medios, parecen más centrados en las nuevas y sorprendentes reacciones de ese carismático portugués que llegó a España, allá por Septiembre del año 2010.

De nuevo recalco, estupefacción a las reacciones del género humano. Sublevación ante una ley, de importancia más bien relativa sino te dedicas al mundo de la restauración, y pasividad a una reforma que conllevara a que en un futuro, probablemente no morirás por inhalar el humo derivado del tabaco, pero en el que seguramente morirás exhausto tras años y años de trabajo.

1 comentario:

  1. Tenia trabajo a acumulado jeje.

    Espero que algun dia hables sobre la dichorsa "Ley Sinde" (a favor o no) y del revuelo sobre todo por los internautas al respecto. Todo lo que han escretado de los politicos, cuando nunca lo habian hecho, y mira que estos tenian una buena colección de tropelias.

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