miércoles, 13 de octubre de 2010

Suit up, because tonight will be legendary... (I)



Existe una regla de oro "Ama a tu prójimo", pero lo cierto, es que existe una regla superior a la misma, que se conoce como La Regla de Platino: "Nunca ames a tu prójimo" Es decir, nunca se debe entablar algún tipo de relación de ámbito afectivo con otra persona con la que tengas un acercamiento físico bastante elevado. Concreamente cuando acabas liandote con un compañero de trabajo, un amigo de tus amigos, un cliente de la empresa donde trabajas, el camarero de tu bar favorito o algo similar.

Este tipo de relaciones tienden, irrefrenablemente, a pasar por los siguientes estadios:

1. Atracción:

Cuando alguien empieza a disfrutar del precioso y maravilloso estado de soltería, tarde o temprano empieza a sentir que una necesidad de cariño ajeno, empieza a inquietarte por dentro. ¿¿Y ello a que conlleva?? A que el acercamiento a personas cercanas a tu entorno laboral y/o social sea más que factible y empieces a entablar algún tipo de relación afectiva con éstas. ¿Y que vas a hacer ante la atracción? Nada. Tarde o temprano, todos sabemos que todo tipo de atracción es incontrolable y si ambos estáis predispuestos a comenzar una relación o semirelación, acabarás cayendo en la tentación...

2.Confesión:

Momento en que decides que ha llegado la hora de contar a tus amigos, tu incipiente y progresiva atracción por esa persona de tu entorno. Y ellos, ante tus explicaciones, no hacen otra cosa más que advertirte de que aquello no va a salir bien, acompañado todo ello de risas hacia tu persona. Pero ¿que haces? Optas por hacer caso omiso...

3.Sumisión:

Sí. Ha llegado el momento. A pesar de numerosos consejos por parte de tus amigos, de tus intentos de resistencia, caes en la tentación y comienzas a entablar una relación condenada al fracaso.


4.Ventajas:

Cuando decides adentrarte en esta espiral desastrosa, lo haces motivado por algún tipo de incetivo y/o razón. Al principio, piensas que esa persona sólo puede aportarte ventajas y te engañas a tí mismo, sin darte cuenta de que la cosa está destinada a la ruina.

5.El punto de inflexión:

El prójimo empieza a causar algún tipo de problema de considerable relevancia. Comienza a suponer algún tipo de obstaculo en tu vida cotidiana.
Por ejemplo, tienes ganas salir con tus amigos a un sitio en concreto, donde sabes que aquella persona va a estar, básicamente porque trabaja allí y la conociste en ese mismo lugar. Y que te apetece cuando sales con tus amigos? Pues beber, hablar con unos, con otros, con los de más allá, pero no puedes porque sabes que la mirada de esa persona te acecha, controla todos tus movimientos y cualquier paso en falso, conllevará a una más que asegurada bronca por su parte.

6.El purgatorio:

La sensación de agobio y ansiedad aumenta. Siendo tu pareja alguien cercano a tu entorno, implica que lo tendrás que ver continúamente y sin ningún tipo de desconexión. Todo se convierte en un pequeño caos ya que las circunstancias empiezan a superarte y hay aspecto que huyen de tu alcance y esa persona, empieza a controlar demasiados aspectos de tu vida. La cosa se pone bastante mal...

7.Confrontanción.

El gran momento de "Cariño, tenemos que hablar" Tópico entre los tópicos, pero al que siempre se recurre y tremendamente efectivo. Para otro tipo de relación, este sería el último estadio por donde pasarías. Darías por terminada seguiría sin ningún tipo de obstaculo aparente, pero en este caso, aún deberás pasar por un último estadio.

8. La bronca:

La intevitable bronca llegará, proseguidas de situaciones tensas, ya que estarás sometido a la presión de su incesante presencia. Aquí todo llegará al final y es entonces cuando te darás cuenta de que esta relación no tenía que haber comenzado nunca.

En conclusión, cuando empieces a sentir esa atracción que supone el primer estadio comentado, recuerda, controlate que todo saldrá mal y acabarás arrepiendote de ello!

3 comentarios:

  1. Mierda!

    Me has tocado la moral con lo del camarero del bar... Bueno siempre se puede cambiar de bar.

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    A cada parrafo me imaginaba una escena visionada... no se si porque me recordaba a un capitulo de ccavm o porque eres muy buena por si acaso te compro los derechos de guion jaja.

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  2. será más bien porque al fin y al cabo todos hemos pasado por una situación similar y te acordarías del capítulo en cuestión, pero si insistes yo te los vendo a buen precio jajajaja

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  3. Perfecto, pero para cerrar el trato tenemos que quedar en un bar que es donde se hacen casi todos los negocios en España... que por otra parte... así nos va.

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